Harry Potter: el regreso más esperado

Si hay unos fans entregados que se han resistido a que la trama fantástica que les emociona se acabase, son los de Harry Potter. Pero empezaba a parecer que Pottermore se nos quedaba corto y por fin han llegado los spin-offs más esperados desde el final de Friends. Y por si el microinfarto por pensar en una secuela no fuera suficiente, J.K. Rowling ha publicado ya precuela, secuela y ahora anunciado otros tres libros más que nos contarán más sobre el universo de Hogwarts.

Pero sin lugar a dudas, si hay algo que J.K. Rowling sabe hacer casi tan bien como emocionarnos al escribir excepto si se trata de “Vacantes Inesperadas”, es sacar partido de ello (una no se convierte en la duodécima mujer más rica de Gran Bretaña por arte de magia, por mucho que Potter sea mago). Rowling ha sabido exprimir la resaca por el fin de la saga con Harry como protagonista al máximo, haciendo de 2016 el año del resurgir de Hogwarts. Satisface así el ansia y las pasiones adolescentes más internas de más de medio mundo, asegurándose de que estos nuevos lanzamientos volverán a situarla en lo más alto de la lista Forbes. Tal vez esto no sea más que una lección bien aprendida, ya que cuando la escritora se aventuró a adentrarse en la narrativa “no mágica”, no cosechó excesivos éxitos.

En cualquier caso, J.K. Rowling está utilizando el cuentagotas con maestría para que tanto la vuelta al cine de la saga con la precuela Animales fantásticos y dónde encontrarlos; al teatro con la secuela Harry Potter y el niño maldito, como a la literatura tanto con los dos casos anteriores, como con los tres e-books que lanzará próximamente sobre Hogwarts pero sin el mago como protagonista, vayan a convertirse en éxitos asegurados este 2016. Éxitos del nivel “no quedan entradas para la obra de teatro hasta dentro de 2 años”.

Estrategias maquiavélicas, marketinianas o simplemente la propia inercia de un gran éxito a parte, lo que está claro es que a Rowling se le dan bien muchas más cosas además de escribir, especialmente mantener la fidelidad de sus fans y no dejar jamás que sus historias mueran. Y esto es lo mejor que puede pasarle a una marca.